Palmo a palmo, emancipación e ideología del cuerpo

Gracias al teletrabajo puedo ir a currar sin tener que pisar las calles. Cada mañana, una vez sentado frente al ordenador doméstico y conectado al escritorio remoto que me une a aquella computadora que dejé abandonada en el trabajo, se me aparece la misma visión: en un despacho oscuro y vacío, una solitaria pantalla proyectará…